Es el miedo lo que nos deja inmóviles, el que nos paraliza a la hora de cumplir nuestros sueños. Si decidimos que ese miedo nos paralice, nos deje sin aliento, nos gane la partida y nos haga perder las oportunidades que la vida nos ofrece, la vida dejará de tener sentido. Somos personas fuertes que vivimos constantemente buscando alcanzar los sueños sean cuales sean. Hace poco, una amiga me dijo que los sueños más difíciles son los que más merecen la pena intentarlos, y es cierto que jamás vamos a conseguir que ese miedo desaparezca, que nos paralice, pero podemos atenuarlo, no vencerlo pero si hacerlo más pequeño que nosotros.
Somos capaces de millones de cosas, pero solo hacemos miles. Luchemos por nuestros sueños y vivamos la realidad como debe ser.
Una abrazo fuerte, os espero
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